Alimentación, Dieta y Nutrición

Alimentación, Dieta y Nutrición Sanas para una Vida Sana

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Espiritualidad y Función Inmune

 

Espiritualidad y Función Inmune

Son pocas las investigaciones en las que se relacionan las creencias religiosas y la función inmune, sin embargo, existen evidencias de que las prácticas religiosas (oración, meditación, la fe) pueden estar asociadas a niveles inferiores de cortisol plasmático, así como a una función inmune estable.

En 106 sujetos VIH positivos se reportó que aquellos que sobrellevaban su enfermedad religiosamente (poner su fe en Dios, buscar confort en la religión) tenían menores puntajes en la Escala de Depresión de Beck. A su vez, aquellos que tenían un comportamiento religioso (oración, leer literatura religiosa, ir a centros religiosos) tuvieron mayor conteo de linfocitos CD4+ (Woods, Antoni, Ironson et al., 1999).

En un estudio se sometieron 25 sujetos a un período de entrenamiento en meditación que duró 8 semanas. Cuatro meses después, aún se observaba un incremento de la actividad electroencefalográfica en el lóbulo frontal del lado izquierdo, zona anteriormente relacionada con ciertas formas de emoción positiva y cuya activación se asocia a una mejor función inmune de las células NK (Davidson, Rabat-Zinn, Schumacher et al., 2003).

Mc Clelland (1998), enfocó la experiencia religiosa más que la vinculación religiosa (asistencia a servicios religiosos). La inmunoglobulina A en saliva era significativamente mayor en estudiantes que habían visto un film sobre la Madre Teresa de Calcuta, que en otro grupo que había visto un film sobre la segunda Guerra Mundial, donde se mostraba la persecución de los judíos por Italia y Alemania.

Se ha estudiado la influencia que tenía la vinculación religiosa sobre las Interleukinas 6, encontrándose que quienes asistían con frecuencia a los centros religiosos tenían niveles inferiores de Il-6 comparados con los que no asistían (niveles bajos indicaban una función inmune estable) (Koenig, Cohen, George et al., 1997).

En un ensayo clínico de 112 mujeres con cáncer metastático de mama, se encontró que las mujeres que iban con mayor frecuencia a centros religiosos y para las cuales la expresión espiritual era más importante, el conteo de linfocitos T CD8 y CD4 era mayor. Hubo también correlación positiva entre el número de células NK y la filiación religiosa, concluyendo que las creencias religiosas pueden preservar la inmunidad en mujeres con cáncer de mama (Sephton, Koopman, Schaal et al., 2001).

Se conoce que el entrenamiento en Qi gong mejora la función de los neutrófilos. Después de 1 hora de entrenamiento en sujetos ancianos, los niveles de GH (hormona de crecimiento) y la producción de oxígeno por los neutrófilos se incrementó significativamente, en comparación con el estado basal. Además, es la GH endógena la que hace el papel cebador de los neutrófilos, pues al incubar estas células en suero recolectado después del entrenamiento, su producción de oxígeno fue significativamente mayor. Dicho efecto cebador era antagonizado al colocar anticuerpos anti GH humana e inhibidores de tirosina kinasa. Por tanto, el entrenamiento en Qi gong produce un aumento de la liberación de GH, la cual utiliza la tirosin kinasa como mecanismo cebador de los neutrófilos (Lee, Kim, y Ryu, 2005).

 

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